Quiénes somos

Historia

Fue en septiembre de 1920 cuando llega a La Roda don José Collado Ballesteros, un joven sacerdote que, ilusionado por la formación de los jóvenes, crea dos años más tarde, las ESCUELAS DEL AVE MARÍA. Trabaja incansablemente teniendo como modelo educativo la pedagogía de Don Bosco, basada en su Sistema Preventivo: razón, religión y amor, pilares sobre los que conseguir “Buenos cristianos y honrados ciudadanos”.

Todo comienza cuando en 1940, durante un viaje de la Madre Inspectora Sor Francisca Lang, quien reunió después de la Guerra a todas las Hijas de María Auxiliadora dispersas por España, se encontró en el tren con Doña Ángeles y Doña Rosario, marquesas de las Torres.

Estas señoras que residían en Santander y eran dueñas de una finca situada entre Minaya y La Roda, pidieron a la Madre que enviase un grupo de Religiosas Salesianas porque les urgía la educación de sus paisanos.

Sor Francisca les prometió que si le buscaban un lugar adecuado enviaría a las religiosas.

Ambas señoras pensaron en LAS ESCUELAS DEL AVE MARÍA para así continuar la Obra de Don José Collado. Estaba a punto de cumplirse el deseo de éste: que sus Escuelas fueran Salesianas de Don Bosco.

En principio, las Superioras pusieron bastantes dificultades en aceptar la Fundación debido a la escasez de hermanas. Pero en un viaje a España la Vicaria general, Madre Elvira Rizzi, a su paso por La Roda, vio que este era un lugar privilegiado para comenzar una nueva misión salesiana.

Al llegar a la Capital comentó a la Inspectora Sor Juana Vicente: “La Roda se abrirá”.

Así comienza el colegio de las salesianas en La Roda, cuyos inicios conocemos a través del testimonio de las primeras hermanas.

Fueron muchas y muy diversas las situaciones y acontecimientos. En las vivencias comentadas por las primeras Hermanas, S.Carmen Bellver, S.Rufina Madrid y S. Paz Riesco, se muestran las dificultades a las que se enfrentaron con valentía y generosidad para recrear el ambiente oratoriano que creó don Bosco en Turín. Y al igual que éste, siempre mostraron su cercanía, su cariño y su entrega incondicional al pueblo de La Roda.

La primera directora Sor Carmen Bellver escribió:

El 12 de octubre de 1943, salimos de la Casa de Villaamil la pequeña Comunidad fundadora: Sor Paz Riesco, Sor Rufina Madrid (q.e.p.d.) y la que suscribe Sor Bellver. Nos acompañaron a tomar posesión del nuevo campo, Madre Juana y Sor Ambrosina que permanecieron con nosotras algunos días. Blas, Dña. Sagrario y otras bienhechoras nos recibieron con verdaderas muestras de agradecimiento.

Lo primero que hicimos, al llegar, fue dirigirnos a la Capilla y cuál no sería nuestra alegría al ver, en el camarín, un cuadro de nuestra Virgen Auxiliadora.

Comenzamos nuestra misión con dos clases: una de mayores y otra de pequeñas. En enero, nos mandaron para ayudarnos, a dos postulantes muy buenas y responsables, después se aumentó la Comunidad con la llegada de Sor Juana Loma y se abrió una clase para niños. Ya nos encontrábamos ambientadas formando una mini comunidad muy fraterna y muy unida.

Como casi todo el mobiliario: camas, sillas y utensilios de cocina y comedor que nos habían proporcionado, al principio era prestado, tuvimos que devolverlo, de aquí que surgieran dificultades económicas para una adquisición de lo más indispensable.

La casa no era nada confortable, en los inviernos pasábamos un frío glacial. Las niñas y sus familias nos ayudaban muchísimo, no sabían qué hacer para que nuestra estancia allí nos fuera agradable, ya que las dificultades cada día se hacían más sensibles.

Pero la Virgen nos quería allí y allí seguimos, venciendo por Ella los inconvenientes y haciendo que las niñas y sus padres se vincularan tanto al Colegio que en poco tiempo, aquello se transformó en una gran familia salesiana.

La gente sabía valorar los sacrificios que la pobreza de los primeros tiempos se imponía para llevar adelante aquella obra en beneficio de sus hijas.

Las niñas mayores, después de las clases, se quedaban para ayudar a las Hermanas en la limpieza y otras tareas. Les costaba marchar a sus casas por lo contentas que se encontraban con nosotras.

La Capilla estaba completamente desnuda, solamente tenía los bancos y el altar. Poco a poco fueron lloviendo las limosnas para conseguir adornarla: sagrario digno del Divino Huésped, estatua de nuestra Virgen Auxiliadora, candelabros, flores, etc.

A finales de octubre del 1943, ya se puede decir que el colegio funcionaba normalmente, constituyendo un grupo escolar de 200 alumnos incluyendo párvulos.

El personal docente iba aumentando. Llegó un buen refuerzo con Sor Juana Loma y dos aspirantes . María Pérez y María Berlinches -hoy Hijas de María Auxiliadora.

Las hermanas ayudaban mucho en la Parroquia con la catequesis y ponían el Monumento de Jueves Santo todos los años con la ayuda de las jóvenes.

En el curso 1948-1949 tuvo lugar la primera reconstrucción de la casa. Y de 1951 a 1965 hubo nuevas transformaciones, ampliaciones y reducciones. Entre ellas: internado, pequeño taller de bordado, clases de labor, Eucaristía en el Colegio los domingos.

Se inició también el Bachillerato con Ingreso y Primero; Iniciación Profesional con Máquina y Taquigrafía. Se comenzaron los grupos de Hijas de María y Aspirantes y los primeros contactos con la Goleta .

La devoción tan grande que profesaban a María Auxiliadora, hizo surgir la Archicofradía, no sólo de  señoras y de  chicas, sino también de chicos que acudían todos los días a hacer su visita a la Virgen.

Durante las décadas de los años 50 y 60 surgirán nuevos proyectos que derivarán en cambios sustanciales en la Casa.

  • Un cambio de la casa vieja a la nueva.
  • Internado para las alumnas de pueblos cercanos.
  • Un pequeño taller de bordado.
  • Clases de labor.
  • Eucaristía en el Colegio los domingos.
  • Comienzo del Bachillerato con Ingreso y Primero.
  • Iniciación Profesional (Mecanografía y Taquigrafía)
  • Grupos de Hijas de María y Aspirantes.
  • Primeros contactos con la Goleta. (Traer y llevar las niñas y niños al oratorio)
  • Casa abierta a disposición de la Parroquia.
  • Se produce un notable aumento del alumnado y de los asistentes al Oratorio.

En los años 70 se pone en marcha la Ley General de Educación en la que se establece la enseñanza obligatoria hasta los 14 años con la EGB. Para dar respuesta a las exigencias del M.E.C. el colegio experimenta una serie de transformaciones. Se construyen nuevas aulas, laboratorios, biblioteca, capilla, el salón de actos, gimnasio, el pórtico, la remodelación del patio, la portería y la fachada.

Las familias tienen un papel primordial en la educación de los hijos y esta responsabilidad se hace patente en la creación del AMPA en 1971, compartiendo el Proyecto Educativo del Centro.

La Casa pone también en marcha nuevos proyectos pastorales y socioculturales:

Se inicia la Catequesis Parroquial en el Colegio todos los días en hora extraescolar con un nutrido número de catequistas guiados el sacerdote don Vidal Gómez Curto.

También en este tiempo siguiendo el ejemplo de don Bosco, en su acción recreativa con los jóvenes, se formaron grupos artísticos como: rondallas, tuna, majorettes, taller de teatro, destacando la creación de un coro infantil y uno de adultos que continúa en la actualidad con el nombre de “Volver”.

Se inicia la obra social de La Goleta.

Las hermanas comenzaron a frecuentar este barrio en octubre de 1971 con la idea de crear un oratorio festivo. Lo iniciaron con tres niñas y terminaron el curso con setenta chicos y chicas.

Cuentan que no tenían locales y que se reunían en las eras cercanas y allí enseñaban el Catecismo. Más tarde pudieron alquilar una casita para seguir desarrollando sus proyectos.

Sor Benicia García fue una de las primeras enviadas y la que más tiempo permaneció entregada a esta Obra. La labor llevada a cabo en beneficio del barrio fue reconocida a nivel local con la entrega del “Molino Blanco”.

Antiguas Alumnas

Recordamos entre los proyectos significativos dirigidos a la juventud de La Roda, la Asociación de Antiguas Alumnas  que surgió tras la de “Hijas de María”. Uno de sus compromisos era integrarse en todos los campos de la pastoral. Actualmente la asociación, con el nombre de  Asociación de Exalumnos-as  salesianos,  sigue comprometida con las Hijas de María Auxiliadora en la misión evangelizadora

Cooperadores  salesianos

Se inicia en el año 1977.  Con motivo de la Festividad de San Juan Bosco surge la necesidad de dar a conocer la vocación de los salesianos cooperadores a los seglares que trabajan con las hermanas. Así se inicia esta rama seglar de la familia salesiana.

ADMAS ( Asociación de María Auxiliadora) Actualmente se continúa esta devoción con la visita de la Virgen a los hogares  con las capillas.

La Rokosa    

Un ambicioso proyecto dentro de la pastoral de tiempo libre que comienza su andadura en 1979. Lo promueve Sor Angelina Calles con el apoyo de los Cooperadores jóvenes y recibe este nombre evocando la construcción sobre roca de los valores del evangelio.

Rodilandia (Oratorio Festivo)

Tiene como fundamento el modelo oratoriano de Don Bosco. Educar en los valores del respeto a las personas, la solidaridad y la interculturalidad; y que hace posible la acogida, la cercanía y seguimiento personalizado de los niños-as.

Vida´s

Los grupos de fe y la promoción del asociacionismo juvenil siempre han sido medios privilegiados para promover el crecimiento de los jóvenes.

Estos grupos   pasan a llamarse así en los años 2000-2001 y tienen su origen en los antiguos de “Montañeras” y “Águilas” y en los “Grupos Misioneros”. Viven con entusiasmo su compromiso cristiano y participan en encuentros con otros grupos de la Inspectoría.

Proyecto Cometa

El dinamismo de esta actividad sociocultural tiene sus raíces en el Centro de la Goleta. Ubicado dentro del Colegio, pretende acompañar en la formación integral de los niños-as de diferentes culturas.

La Comunidad Salesiana vive en “Misión Compartida” y es un proyecto más vivo y dinámico que nunca en nuestros días.

Comunidad integradora;  donde están las  Hermanas, educadores , niños y jóvenes, personal administrativo,  familias, en la escuela y en el centro juvenil, colaboradores de distintos proyectos socio –educativos desde donde se siguen promoviendo actividades de animación juvenil, apoyo educativo y  la  solidaridad con los más necesitados.

Que así abre sus puertas al pueblo de La Roda y que se integra a su vez plenamente en él. Que mira al futuro con esperanza, siendo fieles a nuestros orígenes y adaptándonos a los nuevos tiempos con ilusión y creatividad porque trabajamos con los jóvenes y ellos son el futuro de nuestra sociedad.

En el año 2018 conmemoramos el 75 Aniversario de la llegada de la Congregación a nuestra localidad se hizo patente la generosa singularidad de todo lo que se nos ha entregado, la herencia recibida y la toma entusiasta de un testigo que se revitaliza y difunde en la riqueza de sus valores con el paso del tiempo.

Nuestro colegio

Nuestro colegio expresa sus principios en la Propuesta Educativa de las Escuelas Salesianas.

El estilo Educativo-Pastoral de Don Bosco y la experiencia de María Mazzarello han dado unas características propias a la Propuesta Educativa Salesiana de las escuelas promovidas por los Salesianos y las Hijas de María Auxiliadora.

Nuestra escuela trata de:

Ser popular, libre y abierta a todas las clases sociales, dando preferencia a los más necesitados.

Poner al alumno/a en el centro de la acción educativa.

Presentarse como familia educadora, en la que los jóvenes encuentran “su propia casa”.

Destacar la personalización de las relaciones educativas mediante la presencia de los/as educadores/as entre los/as alumnos/as.

Dar preferencia a las necesidades de la zona.

Promover la solidaridad con los pobres.

Hacer real la participación corresponsable de todos los miembros de la Comunidad Educativa.

Acogerse a la financiación pública para garantizar la gratuidad de la educación.

Además, nuestro concepto de promoción integral de las personas nos exige:

Ayudar a dar vida a la comunidad local mediante el conocimiento y cultivo de la lengua, las costumbres y la cultura de la región.

Potenciar un clima de integración y de apertura a todos los pueblos y culturas.

Impulsar la participación en la vida y misión de la Iglesia local.